fbpx

La atención plena del Buda


La atención plena del Buda tiene un propósito: el fin del sufrimiento. ¿Hacen los programas laicos lo mismo?
Por Phillip Moffit

El Óctuple Sendero:

  • Samma ditthi: comprensión correcta
  • Samma sankappa: pensamiento correcto
  • Samma vaca: palabra correcta
  • Samma kammanta: acción correcta
  • Samma ajiva: modo de vida correcto
  • Samma vayama: esfuerzo correcto
  • Samma sati: atención plena correcta
  • Samma samadhi: concentración correcta

Es alentador ver cómo la atención plena seglar continúa expandiéndose a lo largo de distintos estratos de nuestra sociedad, desde las salas de psicoterapia a las escuelas o las empresas, pasando por el ejército. Independientemente del contexto en el que sea aprendida, la atención plena alivia el sufrimiento cuando se practica diligente y éticamente. Más aún, aplicar la atención plena en la vida cotidiana es una enseñanza fundamental del dharma [las enseñanzas budistas tradicionales] Así que experimento mudita (amor benevolente) cuando veo que la atención plena se ha vuelto accesible a mucha más gente.
Pero, ¿enseñan los programas seglares la misma atención plena que difundió el Buda? Los programas varían ampliamente, por supuesto. Algunos tienen una sólida base en las enseñanzas budistas mientras que otros no hacen mención alguna al Budismo para desvincularlo de cualquier contexto espiritual. Explorar esta cuestión conduce naturalmente a otra: ¿cuál es la atención plena del Buda?

El Buda [histórico] enseñó que el sufrimiento mental surge de la ignorancia. Con “ignorancia” quería decir la mala comprensión por parte de la mente acerca de la naturaleza de la realidad, tanto mental como física. Por ejemplo, un practicante puede tener comprensiones profundas de las Cuatro Nobles Verdades (que esbozan el camino a la liberación); las tres características de la existencia (impermanencia, la existencia del sufrimiento, y la ausencia de un yo permanente); o los siete factores del despertar (cualidades tales como la indagación, energía, y ecuanimidad que ayudan a lograr la realización). A través de la práctica vipassana accedemos a intuir las implicaciones de la constancia del cambio, de la verdadera naturaleza de la realidad y del yo, y la naturaleza de radiante vacío que es la mente cuando no está enturbiada por el deseo y el rechazo.
Pero, ¿hasta qué punto estamos cultivando estas comprensiones fundamentales a través de esta intuición? De cara a ser capaces de elegir el no-sufrimiento frente al sufrimiento, ser capaces de pensar, hablar y actuar de tal manera que no causemos sufrimiento en nosotros mismos ni a los demás. En último término estas comprensiones conllevan una transformación que culmina con que las auténticas raíces del deseo, el rechazo y la confusión sean disueltas, que es una definición del nibbana.

Una de las principales herramientas que enseñó el Buda para desarrollar esta intuición es la habilidad para estar totalmente atento al momento presente. Otras técnicas meditativas que enseñó incluyen dirigir la atención, logrando estados de profunda concentración, y cultivar los cuatro incomensurables: amor benevolente, compasión, alegría por el bien de los demás y ecuanimidad.

También enseñó prácticas no meditativas que consideró esenciales, como sila (comportamiento ético), dana (generosidad), y nekkhamma (renuncia). Cada una de estas herramientas juega un papel crucial en desarrollar la intuición de la comprensión profunda que permite permanecer en el Noble Óctuple Sendero para una comprensión plena, como se describe en las Cuatro Nobles Verdades.

La práctica de la atención plena (sati) es un medio hábil que nos permite ir más allá del nivel de superficie de nuestras experiencias momento-a-momento, que están enturbiadas por las emociones y el pensamiento habitual, y nos deja ver la verdad de lo que está sucediendo. En la vida cotidiana, nos ayuda a ver con claridad lo que es necesario hacer, lo que somos capaces de hacer, y como relacionarnos con las verdades universales. Obviamente, no es fácil ser consciente de tal modo, pero podemos desarrollar la atención plena a través de la práctica formal de la meditación sedente y la práctica de la meditación caminando.

Lo que más diferencia la atención plena del Buda de la laica es que no la enseñó como un meétodo aislado. Por el contrario, forma parte del óctuple sendero que lleva a la comprensión profunda de las cuatro nobles verdades y al fin del sufrimiento. La frase en pali para la atención plena del Buda es samma sati, que se traduce como atención plena correcta. Samma sati es una de las tres partes de la sección samadhi (concentración correcta) del óctuple sendero, junto con la atención plena correcta y el esfuerzo correcto. Se emplea en el desarrollo de esos dos factores y ambos potencian la atención plena. Al igual que la sección panna (sabiduría), la comprensión correcta y la intención correcta necesitan de la atención plena correcta y son necesarias para que la práctica impregne la vida cotidiana. La comprensión correcta alimenta la aspiración de liberar la mente de los apegos y aferramientos que causan el sufrimiento mental.

La atención plena apoya la intención momento a momento de no causar daño, ser amable, y renunciar a los pensamientos y acciones imprudentes. Sin la intención correcta y la comprensión correcta, la atención plena no tendría un propósito claro, y ésa no es la del Buda.

Finalmente, en la tercera sección del óctuple sendero, el Buda nos instruye sobre cómo aplicar la atención plena a nuestra vida personal y profesional a través de la palabra correcta, la acción correcta y el modo de vida correcto. Estas enseñanzas también reflejan un tipo particular de atención plena, que es sabia, inocua, y que mira hacia adelante. Ésta es la atención plena enseñada por el Buda.

Como práctica aislada puede adolecer de carecer de las cualidades éticas y de aspiración del samma sati. Aunque los comentarios digan que la atención plena es siempre un factor saludable de la mente, éstos se refieren al samma sati del óctuple sendero. Como el eminente académico y traductor Analayo Bhikku señala en su libro sobre el Sattipatthana Sutta, hay momentos en los que el Buda se refiere a la “errónea” atención plena. En otras palabras, podemos aprender a ser conscientes pero, ¿con qué fin? Por ejemplo, cuando somos más conscientes, tenemos más posibilidades de ver cómo aprovecharnos de otros. ¿Es ésta la atención plena del Buda? Francamente creo que no.

Independientemente de las circunstancias bajo las cuales se enseña y por quién, la atención plena es saludable cuando proviene de un marco ético y ayuda a la gente a estar más presentes, tener menos estrés y experimentar menos pensamientos negativos. Pero en mi opinión, no es samma sati si no tiene el fundamento de las enseñanzas budistas sobre la naturaleza de la mente y los medios hábiles y la aspiración de elegir el no-sufrimiento por encima del sufrimiento.

La atención plena del Buda tiene un propósito: el cese del sufrimiento. Abarca toda en la vida de cara a purificar la mente y proporcionar sabiduría, amor y ecuanimidad al centro de nuestras vidas. Cuando estas cualidades y objetivos están claramente presentes, estamos en presencia del inmenso regalo del Buda que es la atención plena. Todos nosotros somos inmensamente afortunados de que estas enseñanzas estén tan ampliamente difundidas en nuestra época y que tengamos el interés y el tiempo para que nos permitan liberar nuestras mentes y despertar nuestros corazones.

Phillip Moffit es el profesor co-director del Spirit Rock Meditation Center y el fundador del Life Balance Institute. Es autor de “Bailando con la vida: intuiciones budistas para hallar sentido y alegría frente al sufrimiento” y [sin traducir] “Emotional Chaos to Clarity: How to Live More Skillfully, Make Better Decisions, and Find Purpose in Life.”

Enlace a artículo original:

https://tricycle.org/trikedaily/the-mindfulness-of-the-buddha/

 

Traducción de Hugo M. Villar, bajo la supervisión de Dokushô Villalba.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × 4 =