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La meditación mindfulness alivia el dolor sin mediación del sistema de opiáceos endógenos

Publicado el 19 Diciembre 2016

Fuente original (ya no está disponible): https://knowridge.com/2016/12/mindfulness-meditation-provides-opioid-free-pain-relief-study-finds/

Fuente relacionada: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6162167/

Todo el mundo sabe que golpearse un dedo del pie duele. Lo que hace que el dolor cese es el principal proceso del cuerpo para el bloqueo del dolor: la producción natural de opiáceos.

Las aproximaciones cognitivas usadas para reducir el dolor, como la hipnosis, acupuntura, distracción e incluso el efecto placebo, han demostrado funcionar a través de este sistema. Pero, ¿también la meditación utiliza opiáceos para calmar el dolor?

En un estudio publicado en el volumen actual del Journal of Neuroscience, un equipo liderado por el Dr. Fadel Zeidan, profesor asistente de neurobiología y anatomía en el Wake Forest Baptist Medical Center, informa que la meditación de atención plena no usa el sistema de opiáceos endógenos para reducir el dolor.

“Nuestro descubrimiento fue sorprendente y podría ser importante para los millones de pacientes de dolor crónico que están buscando un tratamiento rápido y no basado en opiáceos para aliviar sus dolores”, explica Zeidan.

El Instituto of Medicine estima que aproximadamente 100 millones de norteamericanos sufren dolor crónico con un coste de más de 600 mil millones de dólares en tratamientos.

Y debido al incremento en el número de personas adictas a las drogas opiáceas, desde las recetas médicas a la heroína, los centros de control de enfermedades consideran que este problema se ha convertido en una epidemia.

Para determinar si la meditación usa los opiáceos del cuerpo para reducir el dolor, los investigadores del Wake Forest Baptist inyectaron en los participantes del estudio o bien un droga llamada naloxone, que bloquea los efectos reductores del dolor de los opiáceos, o una solución salina placebo.

En este estudio aleatorizado y de doble ciego,  78 voluntarios sanos sin dolores fueron divididos en cuatro grupos para el ensayo clínico de cuatro días (veinte minutos por día).

Los grupos consistían en: meditación más naloxone; no meditación –control- más naloxone; meditación más placebo salino; o no meditación (control) más placebo salino.

El dolor era inducido usando una sonda térmica para calentar una pequeña porción de piel de los participantes a 49ºC, un nivel de calor que la mayoría de la gente encuentra muy doloroso. Los participantes en el estudio graduaban su sensación de dolor usando una escala corrediza.

Zeidan encontró que las puntuaciones del dolor de los participantes se reducían en un 24% desde el nivel de referencia en el grupo que meditaba y recibía naloxone.

Esto es importante porque muestra que incluso cuando los receptores de opiáceos del organismo están siendo bloqueados químicamente, la meditación sigue siendo capaz de reducir significativamente el dolor usando un mecanismo diferente.

Las puntuaciones del dolor también se redujeron en un 21% en el grupo que recibía el placebo salino.

Por el contrario, los grupos de control que no meditaban informaron de un incremento en el dolor independientemente de que se les suinistrara naloxone o la inyección del placebo salino.

Nuestro equipo ha demostrado a través de cuatro estudios separados que la meditación, después de un pequeño período inicial de entrenamiento, puede reducir experimentalmente el dolor inducido”, comenta Zeidan. “Y ahora este estudio muestra que la meditación no trabaja a través del sistema de opiáceos corporales.”

“Este estudio añade al creciente cuerpo de evidencias que por el que la meditación reduce el dolor es algo único. Estos hallazgos son especialmente significativos para aquellos que han desarrollado una tolerancia a las drogas opiáceas y que están buscando una forma no adictiva de reducir sus dolores”.

El siguiente paso del equipo de Zeidan es determinar si (y cómo) la meditación de atención plena puede afectar a toda una gama de condiciones de dolor crónico.

“Cuando menos, creemos que la meditación podría ser utilizada conjuntamente con otras terapias tradicionales con drogas que mejoren el alivio del dolor pero sin producir los efectos adictivos y otras consecuencias que pueden surgir de las drogas opiáceas”, concluye.

 

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