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Muchos “efectos” de los estudios sobre mindfulness podrían de hecho ser un efecto placebo

Entrevista a Marieke Van Vugt publicada en https://blog.mindandlife-europe.org el 31 de Enero de 2018.

Traducción de Juan Luján y revisión de Dokushô Villalba para el blog de la Escuela de Atención Plena.

Hemos preguntado a la profesora ayudante asociada de modelado cognitivo de Mind & Life Europe, Marieke Van Vugt sobre todo el revuelo causado por el mindfulness, qué es, de dónde viene y adónde va.

A finales del 2017 escribió un artículo sobre la publicidad del mindfulness. ¿Puede explicar por qué toda esta publicidad y de dónde viene?

La propaganda del mindfulness hace referencia al aluvión de artículos y otras contribuciones en los medios que afirman que el mindfulness es la solución para todo -desde mejorar tu concentración a convertirte en un ejecutivo de éxito. Sin embargo, si examinas los hallazgos reales de la investigación, no proporcionan un fuerte apoyo para muchas de las exageradas afirmaciones sobre los beneficios del mindfulness. Por ejemplo, la mayoría de los estudios no tienen un grupo control, así que muchos efectos podrían de hecho ser un efecto placebo.

¿Por qué cree que el mindfulness se ha hecho tan popular en tan corto espacio de tiempo?

No tengo evidencias científicas para esto, pero una razón puede ser que la vida parece moverse cada vez más deprisa y la gente busca una forma de mantener el ritmo. Puesto que muchas intervenciones del mindfulness hacen hincapié en una ralentización, esto se convierte en una combinación natural. Además, como el papel de la religión en Occidente ha disminuido, la gente puede estar buscando un vínculo alternativo, y para algunas personas el midnfulness puede llenar ese vacío.

El mindfulness es una área de estudio aún joven, ¿que desafíos plantea esto en relación con otras áreas de investigación más consolidadas?

Creo que muchos problemas surgen de la escasez de financiación disponible para esta clase de investigación en los primeros años. Por ejemplo, yo recibí un premio Varela en 2007, que me permitió investigar los mecanismos cognitivos de la meditación, pero no pude permitirme organizar un grupo control activo, y por lo tanto sólo usamos un grupo pasivo de control (Van Vugt & Jha, 2010). Cuando el área se consolida, los grupos activos de control se hacen más factibles, y deben ser obligatorios. Otro problema es que las definiciones adecuadas de conceptos como el mindfulness no se han desarrollado todavía. Por eso he estado abogando por el uso de los modelos computacionales para investigar sobre la meditación. El modelo computacional es una forma (no la única) de obligarte a tener definiciones sólidas, porque no puedes debatir mucho sobre una ecuación. El año pasado presenté el primer modelo computacional de meditación, que he desarrollado con un brillante estudiante de la Universidad de Berna (Moye & Van Vugt 2017). Mi objetivo es usar este modelo finalmente para hacer predicciones sobre los procesos cognitivos que deberían beneficiarse de tipos específicos de meditación, y quizás también qué procesos cognitivos pueden ser obstaculizados.

¿Qué crítica ha habido de las metodologías usadas para estudiar el mindfulness y cuáles son sus recomendaciones para superarlas?

Además de usar grupos activos de control y ser más específico en nuestras definiciones de lo que estamos midiendo, hemos dado otras sugerencias en nuestro reciente artículo sobre la propaganda del mindfulness (Van Dam et al, 2017). Recomendamos ser más específicos sobre la intervención que estás usando (por ejemplo, trabajar con personas que han practicado meditación durante décadas no es lo mismo que hacer una iniciación de 10 minutos al mindfulness). Además es importante no sólo examinar los beneficios de la meditación, sino también preguntar activamente sobre efectos nocivos secundarios que pueden ocurrir a causa de estas prácticas. Willoughby Britton ha hecho algunos trabajos pioneros para empezar a perfilar los tipos de experiencias adversas que tiene la gente, que incluyen cosas como dificultad para dormir, reaparición de traumas y alteraciones de la percepción (Lindahl et al, 2017)

¿Qué es lo que le motiva a dedicarse al estudio de las prácticas contemplativas?

A pesar de los artículos críticos sobre la investigación sobre el mindfulness, todavía estoy apasionada por el estudio de la meditación. En mi experiencia, las prácticas contemplativas pueden proporcionar muchos beneficios. Y lo más importante, muchas prácticas contemplativas pueden cultivar emociones favorables para la sociedad como la compasión y la bondad, que son tan cruciales para la sociedad, especialmente en la época actual. Si mis estudios pudieran inspirar a la gente a iniciarse en las prácticas contemplativas, y así a volverse más bondadosos, sería increíble. Además, siento que mi estudio profundiza mi práctica, porque me inspira a pensar más profundamente sobre lo que estoy haciendo cuando practico la meditación.

¿Qué piensa de la actual tendencia de las apps de meditación y mindfulness que se han hecho tan populares? ¿Cuáles son los pros y los contras comparados con la práctica presencial?

Creo que las apps pueden jugar un gran papel en hacer la práctica más accesible a un público más amplio. Por esta razón estoy involucrada en el desarrollo de una app llamada Bodhi. Sin embargo, creo que una app realmente necesita un contexto presencial para complementarla, porque de otro modo la gente pierde la motivación rápidamente, hay grandes posibilidades de una mala interpretación y no hay apoyo en caso de que ocurran efectos adversos.

¿Dónde se encuentra la investigación sobre el mindfulness en estos momentos y hacia donde debería ir en su opinión?

Creo que el estudio sobre la meditación y el mindfulness está ahora en un punto en el que debería convertirse en una ciencia formal. Esto es, debería empezar a desarrollar teorías formales sobre los mecanismos subyacentes a esta práctica, debería empezar a hacer estudios más rigurosos que incluyan hipótesis descritas previamente, muestras de mayor tamaño y condiciones de control activo. Hasta ahora, puedes decir que simplemente hemos estado tonteando un poco, y ahora llega el momento de construir algo con más evidencia sólida. También espero que empezaremos a colaborar más, por ejemplo, compartiendo las mejores prácticas y materiales, y que así sea más fácil reproducirlas para todos. Quizás en algún momento podamos tener un instituto europeo de estudios contemplativos en el que podamos centralizar todo esto, una especie de CERN para los estudios sobre meditación.

Finalmente creo que deberíamos expandir nuestros horizontes hacia otros tipos de prácticas contemplativas más allá de la meditación budista y el mindfulness, que actualmente constituyen la mayor parte de la investigación sobre meditación. Por ejemplo, actualmente estoy colaborando con monjes tibetanos en la India para investigar los efectos de su meditación analítica y la práctica de debate monástico sobre las emociones y la cognición. En estas prácticas, el razonamiento juega un papel mayor que en muchas otras prácticas contemplativas, lo que lo hace una práctica muy interesante para complementar el mindfulness. Más aún, nuestra investigación nos permite dar voz a los monjes tibetanos, que son expertos en estas prácticas, en la literatura científica, lo que creo que es otra cosa que necesita hacerse: una ampliación en el conjunto de voces que son escuchadas en la ciencia.

¿Qué consejo le da a los investigadores de meditación y mindfulness?

Lo más importante en esta clase de estudios es pensar cuidadosamente sobre la teoría que está detrás de tu experimento. ¿Cuál es el mecanismo propiamente dicho que estás evaluando? Además es importante que trabajes junto a otras personas para examinar tus ideas. Un modelo de colaboración particularmente útil es una colaboración antagonista; en el contexto del estudio de la meditación esta podría tomar la forma de un investigador-practicante de mindfulness trabajando junto a un escéptico del mindfulness. De este modo el diseño experimental, los resultados y la interpretación serán puestos a prueba más exhaustivamente que en una colaboración entre dos partidarios del mindfulness.

¿Qué consejo le da a la gente interesada en la práctica del mindfulness?

¡No esperar milagros! Por mi propia experiencia, el mindfulness es tremendamente útil, pero no es una cura milagrosa: es trabajo duro. Además, cada uno es diferente, así que investiga lo que funciona en tu propia experiencia. La ciencia del mindfulness está aún emergiendo. Creo que no hemos desarrollado todavía herramientas científicas para medir los efectos más importantes del mindfulness. Por ejemplo, lo que veo en practicantes experimentados es a menudo una sensación de luminosidad y efervescencia que irradia de ellos, pero no tengo ni idea de cómo medir esto (aunque recientemente he estado trabajando en herramientas para valorar el grado en el que la gente es atrapada por sus pensamientos).

Como el mindfulness se está haciendo cada vez más convencional: NHS (1), educación, ¿qué ve de positivo en esta evolución?, ¿de que desafíos deberíamos ser conscientes y cómo podemos superarlos? 

Creo que es maravilloso que cada vez más gente esté probando el mindfulness. Sin embargo, deberíamos ser conscientes de que lo que funciona para nosotros, no necesariamente funciona para todos. La mayoría del trabajo científico sobre el mindfulness está hecho con población blanca próspera occidental, y no está claro que pueda generalizarse a otras comunidades. Creo que es crucial que la gente tenga la opción de practicar el mindfulness y nunca sea obligada. Además pienso que debería haber una buena monitorización de los efectos adversos del mindfulness, de manera que podamos lentamente empezar también a desarrollar contraindicaciones.

¿Cuál es el papel de Mind & Life Europe en todo esto?

Mind & Life Europe podría ser una red que reúna a los científicos que estudian las prácticas contemplativas, y quizás incluso proporcionar una infraestructura para compartir las mejores prácticas y materiales. Además espero que pueda ser un lugar donde se pueda divulgar buena información, sólidamente apoyada por la ciencia, sobre los efectos del mindfulness, porque hay también mucha desinformación.

(1) NHS: Servicio Nacional de Salud. Nota del traductor.

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